NUESTRA TITULAR

La Santísima Virgen de Gracia es una talla anónima, probablemente del s. XVII. En bulto redondo, de candelero para vestir, ha sufrido algunas restauraciones que han desvirtuado su aspecto original, como la última efectuada por Salvador Madroñal en 1994. Entre sus brazos articulados, sostiene al Divino Infante, de talla completa, aunque siempre revestido.

Porta la Imagen ricas vestiduras (saya, manto, toca, encajes y joyas), además de una serie de atributos en orfebrería: ráfaga, cetro, corona y media luna, respondiendo a la descripción de la mujer en el Apocalipsis de San Juan: "…vestida de sol, coronada con doce estrellas y la luna en los pies." El Divino Infante, por su parte, suele llevar un orbe en su mano izquierda y tocarse con corona, diadema o potencias.




En los traslados desde su ermita hasta Morón, ambas Imágenes utilizan un atuendo más propio de los viajeros de los ss. XVII y XVIII, que tradicionalmente se conoce como "de pastora".











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